El uso de drones para levantamientos topográficos, ha sido una solución efectiva para levantar zonas de mediana extensión, pero muchas veces, cuando la zona presenta una cobertura vegetacional importante los resultados no son los esperados. En este artículo se describe como la tecnología LiDAR puede ser una solución a esta problemática.

Hay que partir por un punto muy importante, el drone es solo la plataforma que lleva el sensor con el cual estamos capturando la data con que se genera nuestro modelo. La mayor parte de los servicios de topografía con drone, corresponden a cámaras para fotogrametría. Sin duda esta metodología es muy efectiva en múltiples escenarios, pero cuando queremos levantar zonas con mucha vegetación se hace muy difícil detectar espacios entre la vegetación para capturar información del terreno bajo esta.

Es este un punto, que la tecnología LiDAR puede representar una solución efectiva a esta problemática. Un sensor LiDAR envía miles de pulsos de luz por segundo y si bien muchos de ellos chocan con la vegetación, siempre hay un número importante que alcanzan el terreno. Ahora bien, un trabajo con estas características requiere de una adecuada clasificación de puntos a objeto de identificar correctamente cuales son realmente los que describen el terreno. Hacer esta labor de clasificación manual es un proceso sumamente detallado, es por eso que cobra una enorme importancia, la experiencia de los especialistas y el apoyo en esta labor de algoritmos específicos para esta tarea.

El barrido de la zona con una mayor densidad de puntos, ayudará enormemente a lograr mejores modelos; con LiDAR, desde un avión, se logra obtener nubes de puntos enormes, pero con las correctas herramientas de clasificación nos permitirán elaborar modelos precisos y confiables de nuestro terreno.